estudios sociales 124 lanzamiento

Reforma de la Educación Superior y su financiamiento

Ms. Andrés Sanfuentes

El proyecto de ley ha tenido un trayecto accidentado en el Parlamento: ha sufrido muchos cambios y críticas de muchos agentes educacionales, en especial por la falta de claridad en sus prioridades y tiempos de implementación, a lo que se sumó que el Ejecutivo puso énfasis en dos temas cuestionados: la gratuidad universal y el “lucro” como signo de la criticada “mercantilización del modelo”.

La Reforma se justifica porque la normativa básica está vigente desde 1981 y el país ha experimentado cambios significativos en el sector, como la masividad de la matrícula y la proliferación de instituciones de enseñanza.

El tema del artículo es el financiamiento de la reforma, pero sería la última etapa, después de conocidos los fundamentos básicos de la propuesta, lo cual obliga a adoptar algunas definiciones previas, como el sujeto del derecho a la educación superior, definir las instituciones que entregan enseñanza y sus incentivos, así como los fundamentos de la intervención del Estado. Se plantea la creciente escasez de recursos para financiar la reforma.

La institucionalidad propuesta parece adecuada a las necesidades, a pesar de ser excesivamente estatista. El proyecto entra en demasiados detalles operacionales y burocráticos que no debieran estar en la ley.

Además, se analizan una serie de aspectos en que no existe suficiente claridad: el destino y aportes al CRUCH; las modificaciones al sistema de becas y créditos que necesariamente se mantendrá; la dificultad para separar la docencia de la investigación y desarrollo, en especial en las postgrados; las imprecisiones en el crítico tema de los aranceles; la deserción estudiantil; la duración de las carreras y la integración del sistema de títulos y grados; son algunas carencias.

Ver el artículo completo